Entrevista a Rosa Petri de Nardin – Italia

SE: Rosa, cómo viene su familia a Argentina? Cómo vienen los Petri a Argentina?

Bueno, papá más o menos me acuerdo. El tenía un hermano acá, en la Argentina. Después de la primera guerra mundial, estaban pasando muchas…muchas necesidades en Italia, lo principal es que tenían poco para comer. Entonces, el hermano acá, no digo que estaba muy bien, pero tenía trabajo, había formado su familia. La mujer era de Italia, le había nacido un hijo, en Italia y vino con él, el hermano de mi  papá. Después acá tuvo otras dos hijas. Así que estaba relativamente bien. Y papá quiso probar acá.  Ellos se iban comunicando por carta.

 SE: De qué lugar de Italia eran?

Mi papá era friulano, pertenecía a los círculos friulanos de aquel entonces y ellos tenían sede y todo. Y se hizo amigo de una familia friulana, que tenían hijos y era gente que hablaba el mismo dialecto, era muy importante hablar el mismo dialecto. El dialecto friulano…es como el turco… (Risas) es muy difícil, no tiene nada que ver con el idioma italiano, es mucho más difícil. Y bueno… papá se hizo amigo de una familia friulana que ya tenía hijos…y un día lo fue a visitar…donde él vivía no me acuerdo. Y mi tía, que finalmente fue la que me crió, tenía en un armario así tipo este (señala un mueble de comedor de su casa) con vitrina, tenía una foto, una foto de una mujer. Esta mujer era muy linda. Entonces mi papá cuando fue a visitarla, le dijo “Que linda mujer, quién es?” y mi tía le contestó “ es mi hermana”, “ y dónde está?”, “Está en Italia” le dijo ella. Dice que lo pensó, porque eso me lo contaron otros, dijo “Con esta mujer me voy a casar”. Entonces le dijo “dame la dirección, que quiero escribirle”. Y bueno empezaron a cartearse así.

SE: Así se conocieron sus padres…

Y entonces empezaron a cartearse. Entonces él le ofreció matrimonio, pero ella dijo “pero claro…primero tengo que conocerte”, porque no lo conocía. Entonces se vino, pensando que podía venirse soltera. Pero eran años, que no podía venirse soltera y joven. Tenía que venir casada. Entonces…bueno, lo arreglaron. Mi papá dijo “yo me caso con vos” ella dijo “yo no te conozco “, sólo se conocían por carta. Parece una novela, no? (Risas) No es novela… Entonces ella le dijo “yo voy”. Entonces mi mamá vino, vino a la Argentina. Pero tuvo que venir casada desde allá, no la dejaban venir soltera. Se casó “por poder” allá con un tío de mi papá. Viste como se casan por poder…el tío era un suplente, pero el marido era mi papá y no se conocían.

SE: No se conocían…El se vino primero a Argentina?

Se conocían por foto! El estaba en Argentina cuando empezaron a cartearse, se vino después de la primera guerra mundial. Se vino  más que todo porque no había trabajo. Él en su infancia y adolescencia, pasó muchas privaciones, privaciones de comida también. Así que estaba muy delgadito…y…bueno…fue así. Pero era un muy lindo hombre!

SE: Qué edad tenía cuando se vino él?

Treinta…treinta y cinco…por ahí

SE: Y tenía el hermano acá. El que lo hace venir

Si, él que lo hizo venir

SE: Tenía trabajo, el hermano? Le dijo que acá había posibilidades laborales?

El hermano era albañil. Pero él no tenía nada de albañil. El trabajaba con la madera, era más carpintero que albañil. Y enseguida encontró trabajo…enseguida. Lo que sí, pobrecito, como había pasado todas estas privaciones, se enfermó…y se enfermó mal del corazón…

SE: Cuando llegó a Argentina?

Si, cuando llegó…Así que estuvo internado, en ese tiempo en el hospital Italiano, que ya estaba en Buenos Aires. Estuvo ahí y después salió…bien no estuvo. Y tuvo tres hijos. El primero, con mi mamá siempre…

SE: Entonces …viene, consigue trabajo de carpintero. Se conoce con la cuñada y esta mujer le muestra una foto, le gusta la chica de la foto…pide la dirección…escribe a Italia y esa chica se viene de Italia, casada con él sin conocerlo.

Exacto

SE: Y qué se sabe de ese encuentro?

Me lo contaron mis parientes (Risas) En barco, en esa época…. (Se hace una pausa para buscar agua)

SE: Entonces viene ella y se va a conocer con él

El la va a esperar al puerto, la va a esperar con todos los parientes de ella:  está la hermana, el cuñado, los sobrinos. Van todos al puerto. Entonces mamá baja…era muy joven, mamá. Pero no 20 años, tenía 25 por ahí y él 27 o 28 por ahí. No tenían mucha diferencia de edad. Era muy linda mamá…la verdad, que era muy linda. Él también, pero mamá…era linda. Entonces, él cuando se hablan, se saludan, se conocen y todo…él le dice: “bueno, vení conmigo”, y ella le dijo “no…no…hoy no. Hoy voy a la casa de mi hermana”, la que estaba acá. Entonces él le dijo…esto me lo contaron los parientes…(Risas) “O venís ahora o no venís nunca”. No sé porque fue tan drástico…(Risas)

SE: Ah!  Para él era su mujer!

Y era la mujer con todos los papeles!

SE: Claro…era “lo que correspondía”

Claro, tenía…

SE: Que susto ella!

Pero fue. Y me dijeron mis parientes, después, que nunca vieron un matrimonio que se quisiera tanto como ellos. Se quisieron muchísimo! Lástima que no por mucho tiempo…Pero se quisieron mucho…mucho. Siete años vivieron juntos

SE: Y cómo se comunicaban?

Ella también era friulana, tenían el mismo dialecto, el mismo idioma, todo…eso ni hablar…

SE: Y en qué lugar de Buenos Aires vivían ellos?

Vivían cerca de Matadero, Lugano, por ahí, en un barrio. Y él se hizo su casita, porque lo ayudó el marido de la otra tía mía, que fue la que me crió, que tengo después que contarte…Y él le hizo la casa. Se la hizo toda él, una casa chica, en una esquina. Pero se la hizo y él fue a vivir ahí. Y nació primero Walter, que murió enseguida, que yo…me lo contaron. Y después tuvo mellizos…Roberto y Rosa (Risas, se señala) Y bueno… Roberto siempre…le había dicho, los médicos, que iba a vivir hasta los 5 años nada más

SE: Porqué? Qué enfermedad tenía?

Ninguna…era débil…muy débil. Pero enfermedad no tenía ninguna

SE: Era flacucho

Tal es así que vivió hasta los 45 años. Pero el vivió así, pero es muy largo el asunto. Yo salí enseguida, ahí de la familia, del matrimonio. Yo tenía 10 meses cuando la hermana de mi mamá, que fue la que me crió, me llevó a su casa. Porque papá estaba muy enfermo. Mamá tenía que salir a trabajar. En ese tiempo no te daban…

SE: Su papá estaba enfermo del corazón?

Si, si, del corazón. Se agitaba mucho…en realidad no pudo trabajar más, estaba siempre en la cama. Era un drama. Y mamá salía a trabajar y se quedaba mi hermano, a mí me llevaron los tíos. Yo me crié con los tíos

SE: Claro, porque en esa época una mujer que trabajara…la familia ayudaba mucho

Si…pero no tenía muchos familiares que lo pudieran ayudar mucho. Porque mi tío era albañil, el hermano de papá.

SE: Y su mamá de qué trabajaba?

Trabajaba en las casas…Cuando murió papá a ella le dieron…porque ayudaban en ese tiempo. Le dieron un puesto en las ferias, las ferias itinerantes, cuando van de un barrio a otro. Ella tenía un puesto de manteca, dulce, todo envasado. Y tenía todas esas cosas

SE: Asique era buena vendedora!

Si y muy joven y muy linda! Entonces a ella le iba bien en la feria, sólo que mi hermano se criaba medio solo. Porque después murió papá, cuando nosotros teníamos cinco años. Bueno yo apenas lo conocía, porque no estaba con ellos. Pero él…yo me acuerdo –él, no mi mamá- que me venía a visitar. Los tíos, cuando yo vivía con los tíos, vivían en Colegiales, en Buenos Aires, y él venía. Sí, venía a saludarme…a verme, a mimosear. Aunque yo con los tíos…era una reina. Porque los tíos tenían dos hijos varones, mas grandes que yo. Uno me llevaba 12 años y el otro 14. Ya cuando fui con los tíos, mis primos trabajaban ya. Uno era casado y el otro era soltero, que fue mi hermano en realidad. Mi hermano fue él…tanto que un hijo mío se llama igual que él, Mario. Los hijos ya estaban grandes y ya hacían su vida, uno tenía novia y el otro ya estaba casado. Y yo me crié con ellos. Y te digo tanto…me quisieron tanto…yo lo sentía a ese amor tan grande! Se ve que querían una nena, no sé. O se encariñaron mucho conmigo. Y qué pasó? Que al encariñarse tanto…ellos no sólo me trataban bien…me consentían todo, me daban, me mimaban, me daban todos los caprichos. Me llevaban a todos lados. Porque en ese tiempo no había gente que vos podías dejar…para irte a un teatro, por ejemplo. Tenías que llevarte el menor el teatro…y a mí me llevaban. Entonces el tío, me acuerdo que era constructor, tenía una empresa constructora. Vivía bien. Por ejemplo se apagaban las luces…él no me sacaba el asiento para mí, porque yo era muy chiquita. Entonces estaba…el tío, la tía y yo en el medio de los dos. Apagaban las luces y yo me iba despacito hasta el pasillo y del pasillo me iba al escenario (Risas). Me escapaba. Eso me lo acuerdo…me lo acuerdo y me lo dijeron… Y me ponía con las manitos así… (hace el gesto de las manos bajo el mentón). Y me veía en primer plano todo. Y generalmente al tío le gustaban las revistas, bataclanas(Risas)

SE: Le gustaba el teatro de vedette (Risas)

Si si…bueno…pero era lindo…tengo lindos recuerdos. Después me acuerdo que los domingos, él no trabajaba por supuesto y mientras la tía hacía el almuerzo, él me llevaba al puerto. Me quería muchísimo! Mucho me quería… Cuando me llevaba al puerto caminábamos por la costanera, pero al lado de los barcos! Eran todos barcos, generalmente de pesca, esos barcos grandes. El tío era muy hablador, entonces enseguida hablaba “hay que rico perfume! Qué está cocinando?” “Tallarines…baje con la nena y los prueba” Y nosotros bajábamos y comíamos tallarines en esas barcaza! (Risas) En ese tiempo, no había la maldad que hay ahora, era todo simple.

 SE: Y a su mamá cuando la veía?

Y a mi mamá…la veía poco…veía más a mi papá. A mi mamá la veía poco porque…no sé… Ella…sabés que pasó? A ella le agarró tanto amor por ese hijo, mi hermano, que le habían dicho que iba a morir…que ella se dedicó completamente a él…

SE: Para protegerlo

SI…trabajaba también…y se dedicó a él. Este chico no se murió, pero fue muy desgraciado toda la vida. No era…ni le fallaba la mente…ni nada. Era inteligente y sabía bien lo que hacía y lo que decía. Pero…mi mamá lo arruinó completamente…

SE: Por qué?

Y porque mi hermano estaba ahí…y ella lo hizo así…

SE: Muy sobreprotectora. Él no se desenvolvía solo para nada?

No…no…sin mi mamá no. Entonces él vivió toda la vida así. Y tanto que ella siempre decía “Vos no te vas a casar, porque vos sos media criatura” le decía… Así lo arruinó…lo arruinó, completamente lo arruinó! Y él era flojo de carácter, no se revelaba, nunca se reveló. Hasta que murió…

SE: Y ella nunca rehízo pareja?

Si…ella se volvió a casar. Cuando nosotros teníamos 10 o 12 años más o menos. Papá murió cuando teníamos 5 y ella se volvió a casar con un señor italiano, que hablaban el mismo dialecto, era de la zona esa. Y era muy buen hombre. Yo tengo recuerdos de que él fue bueno…fue bueno con mi mamá…con nosotros…Este hombre se casó, porque no se iba a casar, pero se casó, porque tenía un hijo. Era soltero él y le había nacido un hijo de una relación con una mujer, cuando quiso casarse con esta mujer, ella no quiso y lo dejó con el hijo. Entonces él, todo el dinero que ganaba…todo…era para una familia…una familia que estaba relativamente bien…En ese tiempo se usaba…”criar a los chicos”. Por ejemplo, otra tía mía, sacaba los chicos de la Casa Cuna y los tenían hasta los 3 o 4 años y después los daban en adopción…que triste!! Qué triste, todo eso!! Pero sino a donde iban? a un orfanato…era peor

SE: Entonces él hacía eso, al hijo que tenía de soltero, lo tenía una familia…

Lo tenía una familia. Todo lo que ganaba se lo daba a esta familia, no era barato criar a un chico…o…era así…sé que era así. Entonces cuando la conoció a mi mamá…ella tampoco quería trabajar más, estaba cansada. Porque las feriantes en ese tiempo se levantaban a las cuatro de la mañana y tenían que ir donde estaba la feria. Porque rotaban, iban de un barrio al otro…al otro. Y mi hermano se quedaba solo, en una casa donde era medio conventillo, porque se alquilaban los dormitorios y tenían una cocinita chiquita y nada más. En cambio yo estaba con mi tía…y ni lo soñaba…esa vida no la soñaba, yo la pasé bien.

SE: Ella se casa con este hombre entonces. Deja de trabajar…y van a vivir juntos. Con los dos Hijos?

Si, si…van a vivir juntos en la casa de mamá. El tío que era constructor, te dije que era constructor…le hizo la casa a mamá, cuando quedó viuda. Mamá no pagó un peso. Pero él como tenía obreros que los podía mandar, tenía materiales que le sobraba…le hizo una casa muy simple, pero casa de ella, que no tenía que pagar alquiler.

SE: Siempre estuvieron en esa casa, que además era conventillo?

En la casa esa…era la casa de ella, así que hasta que no se casó no fue a vivir a otra casa. Vivió ahí que era la casa de ella. Inclusive en ese tiempo…  viste que Perón no te permitía sacar a los inquilinos, y esa casa estaba alquilada, especialmente estaba alquilada, la parte de adelante. Cuando mi mamá se la pidió a este inquilino, por supuesto que no se la dió y siguió viviendo ahí, y no lo pudo desalojar. Porque era así en el tiempo de Perón, no te desalojabas un inquilino, ni si te morías! La casa era tuya…pero vos no podías usufructuar de esa casa si había un inquilino. Y él se quedó hasta…no me acuerdo. Pero nosotros a raíz de eso tuvimos que dormir todos en una habitación. Y lo tuvimos que hacer…no nos quedó otra, sino pagar alquiler y no tenía sentido. Así que nos quedamos ahí… Yo más o menos a los 18 años…ella compró una casa muy linda, a cinco o seis cuadras de esta casa…en otra calle linda también. Mamá tuvo siempre el “vernáculo”, la idea fija de las casa lindas (Risas) Ella siempre tuvo eso y logró tenerla. Ahí conocí a mi marido…

SE: Y el marido que tuvo ella es con él se compro esa casa?

Si, él estuvo siempre con ella…

SE: Vivían con el hijo de él también?

No…

SE: Lo habían dejado con la otra familia?

No…con otra familia, no…vino la madre a buscarlo. Cuando el chico terminó sexto grado, que en ese tiempo sexto grado… La madre vivía con su madre, con la abuela. Pero este chico siempre iba a visitar a su abuela, porque sabía que era la abuela. La abuela venía a buscarlo y lo llevaba todo el día, lo volvía a traer con mi padrastro. Y después lo fue a buscar, la madre y la abuela, cuando terminó el colegio. Secundario ni hablar… Fue a buscarlo y por supuesto mi padrastro no se lo quería dar, pero tuvo que dárselo a la madre. Pero él estaba muy contento con la madre y la abuela, porque él iba siempre. Pero igualmente…te digo…con mi mamá tenía muy buena relación…mirá…mejor él que yo. Porque la quería a mi mamá y mi mamá también lo quería, porque mi mamá era una buena persona. Conmigo no se llevaba bien…(Risas) pero con él si…se llevaba bien…

SE: Pero usted cuando ella rehízo su vida, tenía pareja y tenía familia nueva…siguió viviendo con sus tíos? O vivía con ella en ese período?

No…con ella…

SE: Tuvo un período con sus tíos y después  cuando ella se volvió a casar…

No, sabes el período que estuve con mis tíos…hiciste bien en preguntarme… Hasta que vivió la tía, la tía murió cuando yo tenía 11 años. Porque mi mamá cuando se casó con este señor, me fue a buscar, para llevarme con ella. La tía ya estaba enferma. La tía pobrecita…estuvo mucho tiempo internada en el hospital Italiano, ella tenía la presión muy alta y en ese tiempo no había pastillas para la presión. Había que hacer régimen y ella no lo hacía…eso fue… Entonces cuando se casó mi mamá me fue a buscar, dijo…”ahora la puedo tener. No voy más a trabajar”. Mi tía estaba enferma…estaba sentada en un sillón…me acuerdo…estaba sentada en un sillón y le dijo…”Si vos querés que me muera antes,  llevate a Rosita”. Y no tuvo coraje mamá de llevarme…y me quedé ahí hasta que ella murió. Yo era más que una hija para la tía…me llevaba a todos lados…iban a veranear…atrás yo.

 

SE: Así que eso fue un duelo…

Cuando murió mi tía?

SE: Claro…

Si! Duelísimo! No duelo…! Y eso que yo tenía 11 años y mucho no entendía…de muerte…en carne propia, era la primera muerte que yo veía. Pero igual lo sentí muchísimo…porque papá venía siempre a verme y mamá venía muy poco…pero él venía siempre más fatigado…mas flaquito…pero él venía…era muy elegante, siempre se vestía bien…era un lindo hombre…

SE: Y ahí se fue a vivir con su mamá otra vez?

Y ahí me fui a vivir con mi mamá. Porque enseguida que murió mi tía…como te puedo decir…como la casa…la forma de ser…todo…era día y noche mi mamá y mi tía, eran hermanas.  Pero mi tía se casó bien y mi mamá tuvo todas estas desgracias. Yo vivía muy bien con mis tíos y tenía que irme con mi mamá enseguida cuando murió mi tía. Y el tío que, fue más que mi padre, no me quiso mandar…le dijo…”Mirá, tiene que terminar el colegio” ella le dice “y bueno termina allá en mi barrio” no le dijo él “no, no es lo mismo. Yo la voy a poner en el colegio de María Auxiliadora y cuando termine…ahí vamos a hablar”. Y mi mamá le hacía mucho caso al tío. Y bueno…estuve ahí pupila 2 años, en Soler, donde estaba el colegio de María Auxiliadora. Y yo estaba tan bien ahí… que no quería salir (Risas). No quería salir porque no quería irme con mi mamá…

SE: Claro…era una desconocida…

Era una desconocida…

SE: Encima un hombre que tampoco conocía…con el hermano…

Claro…con mi hermano…que ella se dedicaba, sólo mi hermano! El otro era pobrecito…un desgraciado, mi hermanastro digamos, pero era tan bueno…tan bueno. Nosotros nos llevábamos siempre muy bien con este que se llamaba Alberto…Albertito. Eramos una componenda, que la dejaba a mi mamá afuera y nosotros dos estábamos siempre en componenda. Y mi hermano…no…mi hermano… no, no…a mi me parece que no era bueno…a lo mejor era bueno y lo arruinó mi mamá que se yo…no sé…

SE: Lo veían muy consentido

Si… Y así fue más o menos hasta los 18 años. Yo fui a lo de mamá de los 14 a los 18 cuando conocí a mi marido y ya se me cambio todo el panorama.

SE: Dónde lo conoció a su marido?

En un baile de los friulanos. Porque el también era friulano

SE: Eso le quería preguntar, todos eran friulanos. Como era la vida en diferencia a otra gente en Buenos Aires? El idioma, la cultura, la comida, fiestas…

El friulano por esencia es muy trabajador. Yo me casé con un friulano también: “Este”, ahí está (señala una foto), pero ya está viejito ahí (Risas). Mi marido era muy bueno. Resulta que ahí lo conocí, en el baile, yo tenía 18 años. Y bueno después de 1 año se fue a trabajar a Arrecifes, le ofrecieron un trabajo muy bueno, porque él tenía un buen oficio…

SE: Qué hacía él?

Él era modelista mecánico. Era un genio! Acá no hay  escuela de modelismos mecánico.

SE: Dónde había aprendido eso?

En Italia, porque él se vino a los 25 años

SE: Él era inmigrante

Pero antes de ser inmigrante, pobre, estuvo preso de los alemanes….sí…tuvo una vida pobrecito… que no fue muy lindo en un período. Después sí, porque él venía de una familia normal, que estaban bien, no eran ricos ni nada…trabajaban todos, normal. Después en el servicio militar lo mandaron a Grecia y en Grecia lo agarraron los alemanes. Y ahí estuvo mal…si…si… Hasta que a los 25 años volvió y como acá en la Argentina tenía unas primas, que se habían casado bien, una especialmente, les escribió y ellas le ofrecieron que venga y que parara en su casa, entonces él vino. Era en el año 49. En el año 51 volvió porque su mamá se había enfermado grave, ya era grandecita…viejita su mamá. Él fue para verla y se quedó 3 meses hasta que murió. Y después cuando volvió acá a la Argentina…ya volvió para quedarse. Aunque después volvió a Italia. En Italia tenía primos, una hermana…dos hermanas tenía, pero a una, que él era muy pegado a esa hermana, la hizo venir a la Argentina. Cuando yo me casé, él vivía con su hermana. Y yo fui a vivir…y… viví 6 años con esa hermana. Con mi cuñada, recién casada (Risas).Tengo unos recuerdos tan lindos de mi cuñada…mirá te digo…la verdad…Porque mi hijo más grande, no sé si vos lo conoces?…no. Él más grande, se enfermó de una cosa que acá no la conocía nadie en ese tiempo…Alejandro ahora tiene 60… va a cumplir y le salió la celiaquía

SE: Antes no se conocía…

No se conocía…yo lo llevé a todos lados. Porque en ese tiempo yo tenía donde parar, en lo de mi mamá…lo llevé al Hospital de Niños, no estaba el Garrahan. Lo llevé para todos lados…pero no había caso. Hasta que un médico dio con la tecla de lo que tenía. Primero no me dio el régimen estricto, porque él se iba en diarreas, eso era. Tenía 6 meses y pesaba 10 kilos. Tenía 1 año, 6 meses después y pesaba 10 kilos, ni un gramo había engordado, al contrario estaba…la cabecita la tenía así (hace el gesto de pequeña). Era como que se estaba muriendo en una palabra. Porque yo le daba la sopita con cabello de ángel…todo harinas…lo que me parecía que no le hacía mal

SE: Claro…porque como estaba con diarrea, le daba dieta blanca

Me sacó todo el médico. Aparte del pediatra que fui, cuando vio que lo que él me daba no le hacía efecto, me mando a un….como se llama cuando un médico es…un especialista. Me mandó a un especialista que justo era para los celíacos y ese fue mi salvación….Me hizo hacer una dieta tan estricta, que si yo no hubiera sido por mi cuñada, esta cuñada que vivía conmigo, yo no sé si estaría acá. Tenía 22 años yo, la cabeza me funcionaba de 22 años, pero igual hacia lo que tenía que hacer. Mi cuñada en cambio tenía 45, me acuerdo, era bastante más grande que mi marido, me ayudó muchísimo. Por ejemplo, el médico especialista, me dijo “ Su hijo no tiene que comer una miga de pan! Una miga!! Póngaselo en la cabeza!” Lo hizo salir al nene…porque el nene lloraba y lo hizo salir a mi marido con el nene. Y me habló solo a mí “Acuérdese de lo que le digo, la vida de su hijo depende de usted, de nadie más, yo ya no tengo nada que hacer” …se lo hice como correspondía. Y ahí está, mide 1,85 y pesa 90 kilos (Risas)

SE: Ningún problema (Risas)

Ningún problema. Ningún problema porque fue muy bien hecha la dieta…eso se lo debo a mi cuñada también

SE: Vivian en Buenos Aires?

No, en Arrecifes

SE: Porque a él le sale el trabajo en Arrecifes. Estábamos con eso. Que le propone casamiento

Clarooo…me propone casamiento y enseguida nos casamos. Vivimos bien, era una casita muy simple…con mi cuñada. Yo me acuerdo que cuando almorzaba yo, ella se iba al dormitorio con mi hijo y se sentaban los dos arriba de la cama y ella tenía como un canasto, que todavía lo tengo, como de paja, porque ella había estado en África con la hermana, tenía otra hermana que había vivido en África, eso lo hacían los negros y todavía lo tengo. Y ella tenía ese canasto como de mimbre lleno de botones y jugaba arriba de la cama con el nene con los botones, que era chiquitito, que el nene se formó a los 6 meses. Al año, recién al año, le dieron con lo que tenía…

SE: Ella se lo llevaba para que no se tentara con la comida de ustedes

Claro! “ni una miga de pan”…comíamos a escondidas, ella primero y yo después o yo primero y ella después. Por eso yo la quise mucho a Anita. Anita se llama mi hija también…

SE: Cuanto tiempo vivieron en Arrecifes? Y cuando vinieron a Tandil?

En Arrecifes no estuvimos mucho tiempo. Creo que un invierno, no me acuerdo, no sé si fue el primer año o el segundo, pero no nos quedamos más. Pasa por Arrecifes viniendo de Rosario…pasa por Arrecifes Selvetti y la señora. Yo soy prima de María Luisa, prima segunda pero más que prima nos criamos con María Luisa. Entonces ella sabía, porque nos escribíamos, donde vivía y pararon y vinieron a saludarnos. Y Selvetti le dijo a mi marido -Selvetti ya tenía metalúrgica-  y le dijo a mi marido…”Gringo” ( siempre le dijo Gringo), “Gringo si querés vení a Tandil, vení a conocerlo a Tandil y después fíjate, si te gusta tenés trabajo en la metalúrgica”. Y bueno hizo así. Primero me mandó a mí, a ver si a mí me gustaba. Arrecifes vos lo conocés?

SE: No

Muerto…completamente (Risas) Muerto! Era uno de esos pueblos… siempre íbamos los domingos a misa. Cuando volvíamos de misa que eran siete u ocho cuadras caminando, veíamos las mujeres que miraban…corrían las cortinas…era horrible! Nosotros no tuvimos amigos, mi cuñada tuvo un amigo…un solterón. Pero después nosotros nada… Y ahí vivimos…no mucho…un año y medio más o menos… Y cuando vine a Tandil…era tocar el cielo con las manos! Y sí! Nos vinimos enseguida. Hicieron la mudanza y nos vinimos acá, alquilamos una casa en Machado y Rivadavia ahí cerca de Aristóbulo del Valle. Y ahí empezamos después a hacernos la casa en el Calvario. Primero compramos el terreno…y después de a poco…de a poco…nos hicimos  una linda casa, que ahora está alquilada.

SE: Y tuvo más hijos Rosa?

Sii! Tuve dos hijos más…

SE: Son tandilenses los dos?

Si los dos son tandilenses…no…los tres son tandilenses…

SE: Él más grande también nació acá? Yo pensé que en Arrecifes…

Si…yo enseguida no tuve hijos…va enseguida…dos o tres años. Ahí nació el primero, después Mario, que es el del medio, Mario tiene…esperate…Sandro tiene…se llama Sandro…el cantante…que resulta que mi cuñada le decía Sandro, porque Alejandro en italiano…el diminutivo es Sandro. Sandro es el diminutivo…y mi cuñada lo llamaba siempre Sandro…Sandrino y no existía el cantante todavía…

SE: quedaste como fanática del cantante (Risas)

No para nada (Risas)

SE: Y después tuviste al segundo y después al tercero

Después de bastante tiempo la nena…mi marido no quería, decía “ Yo soy viejo…” tenía 45 años, decía: “Yo soy viejo, no quiero tener más hijos”. Y yo fui a Del Castillo, porque en realidad no quedaba embarazada y era porque tenía las trompas tapadas, del último embarazo me habían quedado tapadas. Y bueno…me destapó las trompas y enseguida quedé embarazada de Ana María. Imagínate…una nena es otra cosa…pero lástima que está en Mar del Plata. Me hablo todos los días, pero la veo cada tanto…

SE: Qué cosa de la colectividad, de los friulanos los estuvo acompañando en todos los trayectos de su vida. Cuando era chica, por lo que me contaba sus padres, sus tíos y su marido eran de la comunidad. Me imagino que aprendieron el castellano en la escuela supongo…hablarían en la casa friulano y después castellano

SI…si

SE: Y en su casa hablaban friulano…

Y después hablaban bien, porque vos tenés que pensar que, seguro que lo sabes, que el italiano del norte no es como el italiano de sur. Al italiano del sur le cuesta mucho hablar, aprender otro idioma, él habla su dialecto. En cambio el del norte, aunque hable su dialecto, aprende enseguida. Mira, mi marido después de los pocos meses que estaba acá en la Argentina, no sabía hablar castellano, lo había aprendido. Le preguntaban si era español. Y mi tío, el que me crió también, nadie decía que era italiano. En cambio al del sur le cuesta más y le quedan los resabios…del idioma…

SE: Y de cuestiones típicas en la familia, se acuerda? Como las comidas típicas o fiestas típicas que festejaban como friulanos?

Más que todo las comidas eran muy pegadas a los usos, a la usanza de ellos. Por ejemplo una de las comidas que generalmente y yo todavía lo sigo haciendo…porque mi marido también era friulano, es el minestrón. El minestrón es una sopa espesa, generalmente hecha con porotos colorados y eso se pone en remojo el día anterior, al día siguiente cambias el agua, ponés agua limpia y empezás a hervirlos. Tardan como dos horas y pico y ahí le ponés todas las verduras, apio especialmente, zanahoria, puerro…todo. Y eso se va cocinando generalmente para que salga rica le ponés una lonja de panceta…

SE: Y fiestas? Cuestiones especiales de los friulanos?

Si, nosotros acá, el presidente de la asociación…bueno ahora es el presidente de todas las asociaciones, pero fue por un tiempo… el presidente de la asociación friulana…mi nieto. Fanático! Lo conoces a Mauro?

SE: Si, él me pasó sus datos

Él es fanático… es fanático! Y eso que la mamá no tiene nada que ver, no sólo con los friulanos, con los italianos, porque es de otro origen, es de vasco francés Nelba y no tiene nada que ver con los italianos. Sin embargo él…es fanático, mucho más que mi hijo. Mi hijo tendría que ser…tirar para los italianos….en cambio es el hijo de él, Mauro, que es un amor de chico. Conmigo fue bueno siempre!

SE: Y tienen fiestas, típicas de los friulanos

Generalmente son comidas, comidas típicas, por ejemplo el minestrón o también las lasañas, o sino  una comida típica muy típica del friulano, que generalmente se hace en invierno…son las costillitas de cerdo, que en vez de ser de vaca para asado…esas se hacen en tuco…no sabés lo rico que es! Como un estofado y se come con polenta, es rica la polenta…y más así! Y bueno así estamos….bien…

SE: Entonces hoy tiene tres hijos. Y nietos?

Si, tres hijos y ocho nietos. Si porque mi hijo grande, Alejandro o Sandro, se casó dos veces. Se casó dos veces…no porque él quiso si no por las circunstancias. Entonces tiene dos hijos, que uno es Mauro, con la primera mujer…él dice “la primera gestión”…(Risas) y Mariana. Y con la segunda gestión tiene otros dos hijos. Que ya son más chicos y son un amor, Lucía y Mateo. Mateo…este es el primer año que está estudiando en Buenos Aires, estudia lo mismo que el padre, está estudiando ingeniería y Lucía todavía no terminó el secundario. Tengo una familia muy linda!

SE: Cuanto recorrido de vida…

De vida si, después cuando me casé me quedé acá. Después fui varias veces a Italia…

SE: Eso le quería preguntar, fue a Italia?

Sí, porque mis parientes están todos allá…

SE: Fue con su marido?

Sí y también fui sola con los chicos. Cuando los chicos tenían 9 y 4 años, que ahora tienen casi 60 y 54. Yo fui a Italia en barco y me quedé dos o tres meses. Pero me pegué un susto muy grande…

SE: Tres meses?

Sí, mi marido me mandó tres meses. Mi marido tenía chochera con su familia…eso fue también…la hermana que vivía allá, porque mi cuñado era comendatore y qué sé yo…Él tenía siempre mucha afinidad con esa familia de allá. Pero igualmente hizo venir a la hermana, que era mucho mejor que los de allá. Pero él me mandó y en ese tiempo…en ese tiempo que yo pasé allá, sufrí muchísimo, te lo digo ahora….mucho…mucho sufrí! Porque mi cuñada no era una buena persona…no, no era…No sabés lo que sufrí! Decí que vivía en la misma casa la otra cuñada, me ayudaba…

SE: ahí la ayudaba…

Sí, me ayudaba…La otra estaba loca completamente! Loca! Mala…yo siempre le dije “Mirá papá” Le decía papá a mi marido a veces, “ Para mí, tu hermana Iride es un cuerno de tu mamá” (Risas) Porque no puede ser…mi cuñada Anita era una santa, mi marido ni te digo! Y cómo le salió esta mujer de sentimientos tan malos? Era mala!…mala, conmigo era muy mala…no sé porqué? Si me tenía envidia…nunca lo entendí.

SE: Y tres meses te quedaste en la casa de ella?

Si, tres meses y después… Tres meses de estar ahí y un mes en el viaje, quince días y quince días de barco. Era horrible! No sé cómo me mandó así. Y él trabajó acá como un burro, para pagarme todo…

SE: Le pareció…para vincular a los hijos con la familia. Era importante la vinculación familiar

Si, si…y mía también, claro, eso pensó…

SE: Y no le funcionó…

No (Risas), no le funcionó…exactamente

SE: Claro, puede pasar. Y con la familia suya se encontró?

Si, lo que pasa que tenía una tía política que vivía allá, no muy lejos… Va, allá todo no es lejos… no muy lejos de donde vivía mi cuñada. Y esa tía había estado en la Argentina, viviendo justo en mí casa, con mi mamá. En el mismo terreno digamos, no en la misma casa, sino que al fondo y después como no le gustó la Argentina ella volvió a Italia. Y esta mujer tenía, el marido, por supuesto que era hermano de mi padrastro. El hermano de mi padrastro, un santo. Mi tía también era muy buena. Tenían un hijo de 2 años que yo lo fui a buscar al puerto en Buenos Aires y nos adoramos toda la vida…nos seguimos adorando. Él tiene 14 años menos que yo y se llama Pepino. Y entonces cuando yo lo fui a buscar al puerto…bueno, bajó mi tía con el nene y estaban todos ahí esperándolos…y yo lo agarré al nene. Y estaba flaquito, no había comido nada en el barco, vomitó todo el tiempo…y mi tía lo había vestido de marinerito…un amor de chico (Risas). Con ese chico yo me sigo queriendo como el primer día! Pero él volvió a Italia porque a la mamá no le gustaba la Argentina.

SE: Entonces, cuando fue a Italia se vio con ellos?

Si, si. Estuve con ellos y a mí me hubiera gustado estar más! Venía mi cuñada a buscarme! Me decía “ Ya estuviste bastante, cuanto hace que estás acá! No puede ser” Pero yo después cuando iba a su casa sufría como una bestia! Mi cuñado en cambio era un buen hombre, pero como era jubilado, ya estaba en buena posición, tenía muy buena jubilación…una casa muy linda…el ya vivía de payá. Se levantaba…se bañaba…- más o menos porque decía “yo me lavo a seco” (Risas)- No se bañan mucho allá! Es así el europeo, nada que ver con los de acá. Y se iba a jugar a las cartas al boliche, a la hostería. Y volvía justo para sentarse a la mesa y comer. Como venía de jugar a las cartas con los amigotes, unas cartas horribles…porque eran las cartas de ahí…que las tocaba todo el mundo…mi cuñada tenía la manía de los microbios… y lo hacía sentar en un lugar específico. Ella tenía fuerte a la manía…ella veía microbios en todos lados. Vos imagínate…allá no se come sin mantel, ni hule ni nylon, no los ves ni loco, era mantel de tela, que tenía una marca media escondida y esa marca era donde ella comía y lo ponía de su lugar…claro…así era…

SE: Es muy linda la entrevista! Qué historia maravillosa!


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