Entrevista a Cecilia Baier – Alemania

UyF: cómo es la historia familiar de alemanes Baier en Tandil?
La historia sería por parte de mi mamá, yo soy alemana por parte de mi papá y mi mamá. Mis bisabuelos son venidos de Alemania. La historia que más puedo contarte es la de mi mamá, que contaba la historia de su mamá -mi abuela- venida de Alemania a Entre Ríos. En Entre Ríos vivió con su familia, y mi abuelo por parte de mi mamá vivía en la provincia de Bs. As., tenían un molino harinero en la colonia de San Miguel Arcángel, en el partido de Adolfo Alsina.
UyF: Una colonia de alemanes
Sí, de alemanes. Estando ahí hacia negocios mi abuelo, viajaba. En aquel entonces llegó a un pueblito cuyo nombre no recuerdo, donde la conoció a mi abuela, y así sucedió que le gustó la señorita.
UyF: Como se llamaba su abuela?
Susana Kuhn.
UyF: Y su abuelo?
Matías Suenjer. Se conocieron con mi abuela materna, se casaron, y quedaron en la pcia de Bs As. Y ahí vivían en el molino harinero, él tenía campo, que era herencia de él, que le había dejado su padre, que también se llamaba Matías, mi bisabuelo. Pero la historia termina pronto porque mi abuela fallece cuando mi mamá tenía diez años, dejando seis hijos. Ella falleció en un parto, dejó seis hijos, la más chica tenía dos años, y mi mamá comentaba que ella nunca iba a dejar que sus hijos se fueran tan lejos como ella, porque extrañaba mucho a su familia y en aquel entonces no era como ahora.
UyF: De qué época estamos hablando?
Y más o menos cien años… entonces comentaba eso, que ella no iba a dejar que se fueran tan lejos para no sufrir. Pero bueno, no logró nada porque eran chicos todos cuando ella murió y mi abuelo no perdió tiempo, se casó tres veces. Después de mi abuela, él se casó, con la segunda esposa no tuvo hijos, pero cuando falleció la segunda esposa se volvió a casar y a la tercera esposa sí la conocí. Pero yo a él no lo conocí porque murió cuando yo tenía diez meses. Por parte de mi papá ningún abuelo conocí. Habían fallecido todos
UyF: Ha viajado a Alemania a buscar raíces?
No, pero me encantaría, eso sería algo pendiente… yo sé que primos hermanos de mi mamá fueron y volvieron a contarle la historia a mi mamá, porque tenían la misma descendencia que mi mamá, porque eran primos hermanos, y trajeron bellezas, pero nada más que eso. Porque cuando yo me casé me fui lejos de mi mamá.
UyF: Usted está en contacto con otros inmigrantes y descendientes?
Hay veces que sí, que en reuniones de familia o de amigos, he tenido la posibilidad de encontrarme con gente que esta acá en Tandil…
UyF: Mantienen tradiciones y recetas…?
Sí, yo las hago, yo cocino, y para la fiesta de las colectividades…  hago chucrut con una salsita… Un señor que falleció me enseñó a hacer bien el chucrut, mi mamá hacía pero distinto y me gustó más esta idea, con la panceta, la salsita…
UyF: Como se hace el chucrut?
El chucrut es repollo que se corta chiquito y se le pone una salmuera y se deja estacional. Después para cocinarlo hay que derretir panceta cortadita en daditos y cebolla de verdeo y cebolla común y la cebolla se dora con la grasa de la panceta, y después pones las salchichas alemanas y el chucrut ahí, y en un ratito se hace… yo no le pongo ningún condimento… como tiene salmuera, y la salchicha y la panceta ya tienen… se come con puré de papa…
UyF: Usted nació…?
En Caruhé, partido de Adolfo Alsina también, fui la única de mis hermanos que nació ahí, y la única que nació en un Hospital… el resto nacían en la casa, y el anterior a mí nació muerto, porque hubo complicaciones y las parteras no estaban muy preparadas.
UyF: Por más que hubiera hospital, era parte de la tradición que nacieran en la casa?.
Claro, pero ya cuando mi madre me iba a tener a los cuarenta y pico, dijo que yo iba a ser el último hijo que iba a tener y quería tenerlo en el hospital, por la experiencia anterior… y yo nací un día antes que muriera Eva Perón… y los velorios, antes… no sé si era solamente la tradición de los alemanes, pero los velorios se hacían en la casa. Y nosotros vivíamos en un campito que era de mi mamá, 16 hectáreas, herencia de lo que le había quedado a mi abuelo, que no sé qué pasó pero fue lo único que quedó…
UyF: Usted recuerda, en su casa algún otro tipo de tradición proveniente de estos abuelos, y bisabuelos alemanes, que se mantuvieran en su familia?
Mi familia hacía todo en casa, todo, no compraban nada: la quinta era en casa, en esas hectáreas había trigo, cebada, alpiste, y había una quinta que era para el consumo de toda la familia, y como vivían cerca de la colonia de San Miguel, por ahí alguna cosa podía llevar a vender. Mi mama tenía unas amigas que vinieron de Rusia, y se escaparon de la guerra, y una llegó muy flaquita y la otra sin vista, secuelas de la guerra, entonces cuando mi papá iba en un carro, mi mamá les mandaba ricota, que hacía, y esas cosas, porque esa gente no tenía nada…
UyF: Estas personas de Rusia vivían en la colonia de Alemania, había solidaridad, no eran cerrados?
No, para nada, había solidaridad. Entonces, en mi casa, como mi mamá veía cómo hacía mi abuela las tortas y los panes, ella aprendió, todo lo hacía en horno de barro. Y para pascuas era una tradición juntarse en casa, entonces ella hacía pato al horno y budín relleno de manzana, porque todo lo agridulce le gusta a los alemanes, así que eso se hacía…
UyF: Y las fiestas, la navidad, año nuevo…
También, y todo casero… Y bueno, lo que me acuerdo era de esperar hasta las doce de la noche que yo nunca llegaba, porque me dormía temprano, entonces venía Papa Noel (pero lo llamábamos con un nombre en alemán) y decía que traía cadenas, y dejaba cosas si uno se portaba bien, y yo esperaba, y esperaba… pero bueno, siempre alguna golosina dejaba… y la costumbre en la mañana siguiente a Año Nuevo,  era ir a misa, porque los alemanes son muy religiosos, íbamos en el carrito, yo con mis papás porque era la más chica, y cuando salía de misa ibas a casas vecinas y era tradición de los alemanes darte golosinas y masitas en un pañuelito, como para que todos tuvieran para festejar. Pero eso era para los chicos…  como yo era la más chica hubiera querido jugar más, pero como era hija de padres muy grandes iba a lo de los tíos, pero ellos no tenían hijos… así que yo me entretenía con lo que tenía… Pero eso de ir a misa, siempre… y mi mamá me hacia acordar de algo, que yo no lo recuerdo, porque yo era muy chiquita, y mi mama me había enseñado los cantos de misa en alemán, entonces en misa mi mamá se ponía a cantar y yo a la par de mi mamá… entonces la gente se daba vuelta y miraba, porque escuchaban la voz de una niña, y no lo podía creer…Yo no me acuerdo mucho, porque a los 24 años me casé y con un español, y me fui lejos de mi mamá, así que…
UyF: Eso le iba a preguntar: no se conservó el idioma?
Traté de aprender, con dos de mis hijas, pero después tuvimos que dejar… encima es difícil, la pronunciación y la escritura… además el alemán que aprendí de mis padres, es distinto… Lo que mas me quedó es la música… mi mamá era de cantar mucho, las polcas… y por ahí yo escucho música alemana y hay temas que me hacen recordar que eso lo cantaba mi mamá… y a mí me encanta… yo creo que es algo que llevo dentro…  he ido a ver bailes de colectividades alemanas, y lo alegres que son! Los veo tan felices a todos!
UyF: Tienen la tradición de hacer reuniones nacionales de todos los inmigrantes alemanes?
Me encantaría llegar a eso, pero es un poco difícil…
UyF: Sus abuelos o bisabuelos deben haber venido con la ola migratoria de los siglos pasados. Recuerda alguna historia que se haya contado en sus casa sobre el hecho de haber sufrido el impacto cultural?
No, en la colonia eran todos alemanes, el tema era el idioma, que cuando se encontraban con los criollos  para ellos eran chocante. Aparte los españoles un poco se reían de los alemanes, pero lo pudieron llevar a delante, el alemán es muy laborioso, de trabajar mucho…Yo fui al colegio de hermanas hasta mis doce años en la Colonia, y todo era muy organizado, las casitas con las ventanitas chiquitas, prolijas, ordenadas, y con flores en la ventana, porque nunca pueden faltar flores en una casa alemana…
UyF: Y en el colegio de hermanas en la colonia no aprendía alemán?
No, aprendía español. Mi mamá estudió mientras vivió su mamá, después, hasta que se casó a los 18 tuvo vivencias difíciles, pero ella me conto que había un maestro venido de Alemania, entonces tenían doble escolaridad: a la mañana enseñaban en castellano, y a la tarde en alemán. Ella hizo hasta cuarto grado, pero aprendió muy bien, matemáticas sobre todo. El maestro era muy estricto además. Como ellos ya tenían la lengua alemana, a ella le costó un poco el castellano.  Pero lo aprendió bien, lo hablaba, lo escribía, cando yo recién me casé nos escribíamos cartas…
En cuanto a lo de las tradiciones, en casa se juntaban todos para Semana Santa principalmente. Aunque también era bueno cualquier momento… lo que pasa es que todos se iban lejos… y donde vivíamos nosotros era chiquito, y costaba viajar, ahora todo es más fácil. Y bueno, hace dos años fui a visitar mi antiguo colegio, que cumplió 100 años. Una reunión hermosa… yo siempre les contaba a mis hijos que en el patio había un Tilo enorme donde jugábamos a la ronda, y en las galerías. Cuando llegué la planta de Tilo no estaba más, ni la gruta donde me ponían en penitencia por charlar…Pero hay muchos recuerdos que se guardan, la capilla donde nos enseñaban… así que me encontré con mis compañeros, me conocían más a mi que yo a ellos, y eso que me fui cuando tenía doce años. Yo cuando entré al colegio tenía que ir de pupila, entonces la cuestión era cómo hacer para desprenderme de mi mamá. Me costó un montón. Ella ya en casa me estaba preparando porque yo hablaba en alemán, pero ahí enseñaban en castellano. Entonces mi mamá con libros de mis hermanas, me fue enseñando. Cuando me llevó al colegio de hermanas para anotarme mi mamá les dijo lo que había estado enseñándome… para que no estuviera tan aislada, porque yo me veía con unos vecinos, cada diez días para jugar, porque si no, yo estaba sola… porque tenía mucha diferencia de edad con mis hermanos. Y la Hermana dijo que tenían que evaluar para saber en qué grado me ponían, si en primero inferior o superior… así que me evaluaron. Eso sí, tenía que estar mi mamá presente. Me dieron un libro en español para que leyera, y lo leí, así que pasé directamente a primero superior, y para mi mamá fue mucho orgullo, porque ella me había enseñado y ella tenía solo hasta cuarto grado. Adentro fue muy duro adaptarme. Las chicas más grandes te hacían pagar derecho de piso, te maltrataban un poco, se aprovechaban de los chiquitos… y había que ir a misa todas las mañanas, teníamos que salir del colegio e ir hasta la iglesia, a las siete de la mañana. Cuando hacía mucho frío lo hacían a la tarde. Me acuerdo que en marzo cuando empezaban las clases íbamos a la mañana, y yo me largaba a llorar porque me acordaba de mi mamá. Pero después cuando se me fue pasando yo era medio plaga… mis compañeras que me encontraron ahora se acuerdan de eso… hay muchos recuerdos en la gruta de la penitencia (risas). El último año, el año que falleció mi papá, iba con unos vecinos, y yo tenía que caminar unas cinco cuadras hasta la ruta, donde pasaba una camionetita y teníamos que hacer unos 10 km., en la caja de la camioneta… y cuando nos encontramos decíamos “te acordás de cuando íbamos en la camioneta? Qué frio!”.

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